viernes, 27 de mayo de 2011

Dolor en el alma

Hace mucho tiempo, pero mucho mucho, iba yo con mi bici y me caí. Me hice el señor cardenal, el papa y porque no hay más gente a la que nombrar... me duró prácticamente todo el verano, pero termino iendose. Lo malo fue después, cuando de repente empezó  a dolerme la cadera, cuando fui al señor doctor, al especialista y me dijo que mi cardenal-papa había sido una fisura en mi cadera, que no había sido curada bien y que como consecuencia me molestaría, y me molesta cuando va a empeorar el tiempo.
Hace tiempo, pero ahora no tanto, en el que iba yo por la vida, y aunque esta vez no me caí, me hice daño, mejor me hicieron daño. Este dolor de alma pasó, aunque al recordarlo aun me molesta un poquito. Sin embargo me ha dejado alguna que otra secuela, por regla general desconfío de las personas, no creo en las amistades profundas de un día para otro, y cuando no me tienen en cuenta, en lugar de pensar que tal vez ha sido un simple despiste, me pienso que es que no quieren que vaya... lo que digo, secuelas del dolor de alma...

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