jueves, 3 de marzo de 2011

Personas

Hay personas que cuando las conoces te deslumbran, te deslumbran tanto que no puedes ver. Todo en ellas te gusta, todo en ellas te fascina. Pero cuando las vas conociendo mejor ves todos esos defectos que antes no veías, porque estabas deslumbrada... son tantos defectos que poco a poco dejan de gustarte, dejan de fascinarte y piensas lo tonta  que fuiste. 
Sin embargo hay personas que entran en tu vida, despacito, como sin querer, y que poco a poco van ocupando un lugar tan importante , que no te imaginarías tu vida sin ellas.

Suposiciones.

Debería hacer una nueva lectura a la luz de los nuevos datos...

Problemas acuáticos

Creo que ha sido un problema de vasos comunicantes. Partamos de la primera premisa, la lavadora no desagua por su sitio natural, sino que lo hace sobre la pila del lavadero, esto parece una tontería pero tiene su aquel. El grifo de esta pila, no cierra por lo que tenemos un cubo, en realidad para nada, porque claro se llena y el agua se derrama y ya está. A todo esto le unimos una pequeña chapa del diámetro del desagüe de la pila, la cual no la tapona pero hace que el agua se vaya lentamente. Todo esto  unido ¿para qué? pues para tener el desastre madre... la lavadora no ha desaguado con lo que al abrirla ha salido todo el agua... como consecuencia: un buen rato recogiendo agua por los rincones del lavadero, cocina y casi salón.

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿es tan dificil ?

yo creo que no pido tanto...

Cosas que escribiria...

Hay tantas cosas que escribiría, y que no voy a escribir. 
Tantas cosas que diría y que no voy a decir.
Silencio y más silencio
Como me gustaría que las cosas no fueran así
pero no soy yo la que mando... aunque me gustaría.
Así que seguiré, caminaré hacia delante
hacia donde me lleve el camino.

Recuerdos.

Hacía muchos años, ella era joven y se abrían ante ella miles de posibilidades. Una experiencia nueva, se había convertido en una pequeña universitaria. Sin embargo no todo fueron cosas buenas, ella que estaba acostumbrada a obtener unos resultados, de pronto los frutos no venían. Lloraba, lloraba amargamente frente a aquellos apuntes de geometría... no podía estudiar... un dolor le oprimía el pecho. Nervios, le dijeron. Unas pastillas y todo solucionado. Este dolor se hizo habitual en momentos de angustía y nerviosismo. Le acompañaría siempre. 

Segunda incursión

De pronto, no era uno, sino varios... uno tras otro, poco a poco fueron viéndolos. A ella amante de la simetría, no le gusto casi ninguno. Daba igual, era una mera espectadora... bueno no, mejor una consejera. El habló poco, preguntó poco. Estaba serio. 
Todo tenia sus pros y su contras, como todo en esta vida. Así  lo dejó, inmerso en sus pensamientos, buscando ¿quizas la felicidad?